Mi propuesta transforma el campo en un espacio atractivo para los jóvenes, no como campesinos tradicionales, sino como agroemprendedores, tecnólogos, operadores turísticos, productores de alimentos con valor agregado y líderes gastronómicos. Con acceso a tierra, crédito, conectividad, formación y cadenas de valor modernas, los jóvenes podrán crear negocios sostenibles, retener riqueza en sus regiones y heredar oportunidades reales. El campo deja de ser abandono y se convierte en futuro.
